En todas las épocas el fuego ha fascinado a la humanidad, ya sea por su fuerza, calor o belleza de su llama. Combustibles como la leña, el carbón y el petróleo han tenido el inconveniente de producir gases contaminantes, hollín y humo. Sin olvidar que algunos recursos necesitan de millones de años para su formación. Hoy estamos en condiciones de ofrecerle la posibilidad de tener el fuego natural con una técnica moderna y ecológica, que además no tiene restricciones arquitectónicas.

Las nuevas chimeneas ecológicas ecollama están basadas en la combustión de llama abierta con bioetanol y no requieren de extracción de aire al exterior. El bioetanol es un alcohol refinado con un alto grado de purificación y como resultado de la combustión quedan vapor de agua y anhídrido carbónico (CO2), dos elementos que se encuentran en el aire que respiramos. La cantidad de CO2 liberada durante la combustión de un litro se puede comparar a la cantidad liberada por la respiración de 6 personas en una habitación, por lo que obviamente se recomienda ventilar regularmente el lugar, de preferencia al encender la chimenea y cada hora, unos minutos bastarán.

El bioetanol (obtenido de productos agropecuarios de desecho, como restos de caña de azúcar, maíz, cebada, maravilla...), también se está usando en algunos países para reemplazar poco a poco la bencina (Brasil, Colombia, USA y ahora también en Europa). Se considera un combustible “ecológico”, ya que no contamina el suelo ni el aire, está basado en un recurso renovable que vuelve a crecer año a año y además nos aleja de la dependencia económica del petróleo.

El sistema de combustión con bioetanol está ganando cada día más adeptos por su comodidad y limpieza e incluso grandes fábricas de estufas a leña en Alemania han creado un quemador para bioetanol que se ubica en el lugar del cenicero tradicional, lo que da la posibilidad de tener fuego en forma rápida y limpia, sin depender de la leña.

Estas “chimeneas-mueble” ecollama, aunque en su apariencia asemejan a una chimenea, fueron concebidas como un objeto básicamente decorativo, es un “hogar” que da calidez, un ambiente acogedor de relajación y agrado, ideal para compartir con amigos o para descansar. Sus diseños son tan llamativos que siempre son el centro de atracción de la habitación. No se consideran como un sistema de calefacción en sí, aunque tienen una capacidad calórica aprox. de 2.5 KW/h (quemador para un litro) y 3.5 KW/h (quemador para2 a 2.5 litros), según el tamaño de la llama, que se puede regular. Ideal para tardes frías de otoño o primavera y como calefacción complementaria en el invierno.

Las chimeneas-mueble ecollama son completamente independientes de la arquitectura y no necesitan de tiraje al exterior, ya que no resultan gases contaminantes, no producen humo, hollín ni ceniza, tampoco necesitan de un lugar para almacenar leña, algunos litros de bioetanol en la despensa bastarán para tener varias horas de un fuego hermoso y acogedor. El no depender de la arquitectura también las hace ideales para casas o departamentos arrendados, ya que se pueden trasladar fácilmente.

Las posibilidades de diseño son ilimitadas, desde formas clásicas hasta las más modernas, en madera, piedra o acero inoxidable.....y sin humo, hollín, ceniza ni astillas.

La combustión con bioetanol, aunque es muy antigua, no había sido usada de esta forma antes, por lo que aconsejamos leer cuidadosamente las instrucciones de uso y medidas de seguridad, ya que el etanol es un combustible inflamable y usarlo de esta forma es nuevo para la mayoría de las personas.

DESCRIPCIÓN DEL SISTEMA:

El quemador es el corazón del sistema, su forma actual es el resultado de un largo estudio científico en donde se logró optimizar este tipo de combustión y está realizado en acero inoxidable de una pieza ( sin soldadura, para evitar una posible filtración del combustible).

Cada quemador trae como accesorios:

un gancho, que permite el encendido y la regulación del tamaño de la llama.
una tapa, que permite apagar el fuego si fuera necesario.
decoración, que pueden ser leños de cerámica refractaria o piedras, que se pondrán alrededor (y no sobre) del quemador para dar una ambientación.